Elena realiza una pintura plenamente figurativa, en la que las personas se erigen en protagonistas. Es una pintura poética, sutil, sin estridencias tanto por las actitudes y los puntos de vista de sus personajes cercanos y cotidianos, como por la gama cromática empleada.
Elena Goñi retoma el testigo de esa mirada tan bien expresada por Juan José Aquerreta y que se ha convertido en una seña de identidad de la pintura figurativa navarra.

Javier Manzanos

Elena Goñi
Pamplona, 1968