Elena realiza una pintura plenamente figurativa, en
la que las personas se erigen en protagonistas. Es una pintura poética,
sutil, sin estridencias tanto por las actitudes y los puntos de vista de sus
personajes cercanos y cotidianos, como por la gama cromática empleada.
Elena Goñi retoma el testigo de esa mirada tan bien expresada por Juan
José Aquerreta y que se ha convertido en una seña de identidad
de la pintura figurativa navarra.
Javier Manzanos

