


El inicio de la Colección de Arte Contemporáneo
del Ayuntamiento de Pamplona se remonta al año 1993 cuando el Area
de Promoción Ciudadana afronta la organización de la IV Bienal
de Pintura con un decidido cambio conceptual en sus bases que supuso la modificación
del concurso convencional, con premios, por un fondo para adquisición
de obras de entre las participantes, tal como lo expresaba María IsabelBeriain,
concejala del Area en aquel momento: Si la Bienal venía siendo
un fin en sí misma, el objetivo, desde esta convocatoria, se desplaza
hacia la creación de una colección pública de arte contemporáneo.
De este modo, las Bienales de Pintura supusieron el germen de esta colección
con una clara orientación hacia la creación de un fondo de arte
actual, donde tuvieran presencia las propuestas plásticas más
relevantes y significativas de los años 90, ya que entre otras razones
era inviable recuperar el tiempo perdido e iniciar la colección en
la generación anterior, con la vocación de servir de referencia
de los diferentes lenguajes formales y conceptuales del arte actual y por
ello con un carácter de colección marcadamente abierto.
En 1996, creada la necesidad de integrar propuestas escultóricas
en la colección, se inicia la colaboración con ARCO (Feria Internacional
de Arte Contemporáneo de Madrid), con el doble objetivo de, por un
lado iniciar la adquisición de escultura y, sobre todo, tener una mayor
libertad en la elección, solventando la limitación que impone
el acceder sólo a obras que concurren a la Bienal, al acudir al foro
más importante del panorama nacional, donde se dan cita las propuestas
más relevantes del contexto actual.
De forma paralela a esta iniciativa, que ha mostrado ya su acierto, se establece
una línea de adquisiciones directas con el fin de ir cubriendo algunos
de los huecos que se iban constatando en la colección.
Así llegamos a 1997, año en que Bienal y adquisiciones, tanto
directas como en ARCO, coinciden, aportando un salto cualitativo ya que éstas
no se centrarán sólo en la escultura, dando entrada a la obra
gráfica y a la fotografía.
Este camino, brevemente relatado, de desarrollo de la colección municipal,
alcanza su punto de inflexión en el presente año con la presentación
en ARCO´99 de una muestra de la misma, puesta así a examen
del público y de la crítica nacional, y la edición de
una nueva Bienal que por primera vez rompe las barreras, hoy inexistentes,
entre las diversas modalidades artísticas, y se amplía al campo
global de la creación plástica, constatando la irrupción
de las nuevas tecnologías audiovisuales y de las instalaciones.