Es un paisaje del recuerdo.
La elección de un color dominante, que generalmente se utiliza para
hablar de tiempos pasados, la materia pictórica en ebullición
y una pincelada mórbida, dan a este paisaje una temperatura casi de
ignición.
Todo en él, los árboles, las piedras, el trigo, el cielo; parece
hecho de magma candente.
Si fuéramos a buscarlo, lo encontraríamos consumido por su propio
calor.
Pedro Salaberri

