Este
tramo se producen dos fuertes contrastes. El primer choque se produce cuando
los mozos salen de la Plaza Consistorial y entran a la calle Mercaderes cegados
por el sol incisivo y frontal de las mañanas de verano. El segundo
contraste, quizás el más espectacular de la carrera se da al
final de la calle al llegar a la curva de la calle Estafeta. El piso resbaladizo
y la velocidad de las reses las hacen chocar violentamente contra el vallado
que cierra la calle en el lado izquierdo. Mozos y cabestros toman la curva
a gran velocidad por el lado derecho salvo algunos despistados que son espectacularmente
arrollados la mayor parte de las veces.