Telefónica
Tras salir del largo y estrecho tramo de Estafeta se llega a este punto, apenas 100 metros que dibujan el final de un embudo, perfilado por un doble vallado de madera. El cansancio ralentiza aún más la carrera y favorece su desmembramiento, situación peligrosa por excelencia. El lugar preferido de muchos inexpertos.