La
sala de proyecciones Tornamira, bautizada así en honor del astrónomo
tudelano del S.VI, es lo más espectacular del edificio. Su cúpula
de 20 metros de diámetro, es la más grande del mundo. Tiene
capacidad para 220 espectadores. El proyector principal, un Zeis modelo VI,
es un complejo mecanismo que permite representar más de 9.000 estrellas,
todos los planetas y astros celestes, 17 cúmulos estelares, nebulosas,
constelaciones, los movimientos de la tierra... En realidad, es un conjunto
de 70 proyectores distintos, con sus lentes y motores, que pesa 2.000 kilos.